jueves, 21 de agosto de 2014

Ventana de agosto en Cono Norte



Hay momentos en el año que no pueden compararse… el mes de agosto es uno… sobre todo donde yo vivo. Temperatura agradable, fiestas de cumpleaños, llegada de amigos, familia, conocidos… alegría, flores, bosque espeso, lluvias esporádicas que cantan loas a la vida, sol, luna enorme, vientos refrescantes… Agosto también trae recuerdos de quien no está.
En agosto puedo resumir la vida, que implica fallecimiento también. Agosto me trae recuerdos de todo tipo y los acepto como regalos de mi paso por este mundo. Es un mes que me pone a prueba y me da fuerza para seguir o dejar lo que debo dejar…
Pero, por encima de todo, me trae alegría de estar viva y de comenzar nuevos periodos, es el mes en el que se me ocurren nuevas metas.
Un mes quieto que predice nuevos acontecimientos por venir.
Un mes de fuerza peculiar, donde se cosechan granos y triunfos. Por algo está dedicado a Octavio Augusto (quien entró victorioso a Roma después de vencer a Cleopatra y Marco Antonio). En realidad deberían haberle puesto el nombre entero para que se entendiera que era el mes Octavio… no? Pero, en aquella época era el mes sexto… y bueno… mucha historia para poco tema.
Este mes ha reemplazado, en mi mente, a Febrero cuando es el verano en el cono Sur. Desde que vivo en el cono Norte es este mes de Agosto el que me hace sentir con la vida fluyendo… y cuando miro la luna y siento que la luna me mira a mí, el mundo se hace azul ante mis ojos.
Sale el sol y las flores brillan, ofrecen un tipo de armonía y paz que viene de sus raíces… y recuerdo que también tengo las mías, raíces que se han movido desde mis antepasados en Europa a Sudamérica y desde allí… Si, raíces que valoro y contemplo con dulzura… espíritu de luchadores y peregrinos tras la paz que encontraron amor en otras tierras.
También tengo frutos que rebosan de alegría y fortaleza en busca de la felicidad compartida. Me da por pensar si mi huella les servirá para seguir pasos de aventura y de amor por la vida, si les daré suficientes ejemplos y valores que recordar para enfrentar la vida con valentía y dulzura, con solidaridad y empatía.
Foto propia, tomada en Coye La Foret
Agosto detiene todas las actividades y me hace reflexionar… redirijo acciones, dibujo actitudes, vuelo hacia las ilusiones que nunca se pierden y siempre se renuevan… recobro las ideas, proyectos y les doy fuerza.
 Te agradezco ser parte de mi ventana de hoy, ser parte de mi vida, despertarme cuando me adormezco y sonreír ante mis quimeras… ser parte de mi agosto.

1 comentario:

  1. Ay!! en cambio los agosto de mi pueblo. El viento soplaba de tal forma que cambiaba las cosas de lugar, los muebles se mudaban, la cocina pasaba a ser dormitorio, el duraznero del fondo aparecía en el jardín. Al cartero se le mezclaban las cartas, las calles cambiaban de nombre. Algunos entraban en casas equivocadas. Pero los impuestos llegaban siempre. Al mismo lugar.

    ResponderEliminar