lunes, 25 de agosto de 2014

Ventana sin nombrarte

Imagen de la red

No voy a nombrarte como cada año, no diré tu nombre que es el nombre de mi herida abierta
No habrá cicatriz capaz de cubrir este dolor ni nadie que me abrace lo suficiente para dejar de sentirte cerca.
No habrá nombre para el sufrimiento que me atenaza. No habrá ojos que miren con tu inocencia.
Tu ternura se ha disipado en el viento que se llena de lamentos y no hay ningún abrazo que cierre la herida.
No he de llamarte por tu nombre, porque ya no lo llevas, es un nombre vacío.
No he de nombrar el vacío que llenabas de dulzura y ni la reminiscencia de tu voz.
No hay nadie que pueda nombrarte sin traer dolor a mi recuerdo y sin encauzar la tristeza de mi historia.
No hay cicatriz, no hay nombre, solo este tajo abierto que supura tu recuerdo y me lleva a otra época.
Los girasoles se abrirán por tu memoria y otro año pasará, con tu mirada a un costado de la ausencia.

Mónica Ivulich
D.R. 2014 Francia

jueves, 21 de agosto de 2014

Ventana de agosto en Cono Norte



Hay momentos en el año que no pueden compararse… el mes de agosto es uno… sobre todo donde yo vivo. Temperatura agradable, fiestas de cumpleaños, llegada de amigos, familia, conocidos… alegría, flores, bosque espeso, lluvias esporádicas que cantan loas a la vida, sol, luna enorme, vientos refrescantes… Agosto también trae recuerdos de quien no está.
En agosto puedo resumir la vida, que implica fallecimiento también. Agosto me trae recuerdos de todo tipo y los acepto como regalos de mi paso por este mundo. Es un mes que me pone a prueba y me da fuerza para seguir o dejar lo que debo dejar…
Pero, por encima de todo, me trae alegría de estar viva y de comenzar nuevos periodos, es el mes en el que se me ocurren nuevas metas.
Un mes quieto que predice nuevos acontecimientos por venir.
Un mes de fuerza peculiar, donde se cosechan granos y triunfos. Por algo está dedicado a Octavio Augusto (quien entró victorioso a Roma después de vencer a Cleopatra y Marco Antonio). En realidad deberían haberle puesto el nombre entero para que se entendiera que era el mes Octavio… no? Pero, en aquella época era el mes sexto… y bueno… mucha historia para poco tema.
Este mes ha reemplazado, en mi mente, a Febrero cuando es el verano en el cono Sur. Desde que vivo en el cono Norte es este mes de Agosto el que me hace sentir con la vida fluyendo… y cuando miro la luna y siento que la luna me mira a mí, el mundo se hace azul ante mis ojos.
Sale el sol y las flores brillan, ofrecen un tipo de armonía y paz que viene de sus raíces… y recuerdo que también tengo las mías, raíces que se han movido desde mis antepasados en Europa a Sudamérica y desde allí… Si, raíces que valoro y contemplo con dulzura… espíritu de luchadores y peregrinos tras la paz que encontraron amor en otras tierras.
También tengo frutos que rebosan de alegría y fortaleza en busca de la felicidad compartida. Me da por pensar si mi huella les servirá para seguir pasos de aventura y de amor por la vida, si les daré suficientes ejemplos y valores que recordar para enfrentar la vida con valentía y dulzura, con solidaridad y empatía.
Foto propia, tomada en Coye La Foret
Agosto detiene todas las actividades y me hace reflexionar… redirijo acciones, dibujo actitudes, vuelo hacia las ilusiones que nunca se pierden y siempre se renuevan… recobro las ideas, proyectos y les doy fuerza.
 Te agradezco ser parte de mi ventana de hoy, ser parte de mi vida, despertarme cuando me adormezco y sonreír ante mis quimeras… ser parte de mi agosto.

domingo, 10 de agosto de 2014

Ventana para un agosto nutrido

He decorado mi ventana con flores múltiples y variados colores… es una representación de mis sentimientos en anticipación a la semana que vendrá…
¡Sí! Una semana llena de emociones… las mellizas que alcanzaran los increíbles 8 años y mi queridísima amiga Chesca llegando.
Elegí esta ventana alemana porque mi hijo viaja de Kuwait a ese país, dejando atrás un calor de 120 G*… y también cumplirá sus cuarenta… uf… que vieja me hace sentir… pero se me pasa pronto.
Y seguirá el de mi 7mo. nieto Milo… increíble mes…
Sé que pasaremos ratos bellos con mi amiga pues tenemos gustos en común, horóscopo en común y su ternura es un puente a la buena convivencia. Sobretodo tenemos un sentido de humor y amor que nos une. Por todo esto y mucho más le doy la bienvenida (antes que llegue porque después no habrá tiempo) y preparo mi espíritu para disfrutar su compañía.
También porque hoy es el día del niño en Argentina, y pienso en todos los chicos, los peques, que no están disfrutando del derecho a ser tales, a ser felices, a aprender, a comer saludable, a crecer en paz, a tener amor y a ser respetados… por ellos mi plegaria de hoy.

jueves, 7 de agosto de 2014

Ventanas hacia dentro

Foto propia Jaipur


Vuelvo a mirar por esas extrañas ventanas, donde se pasea mi conciencia cuando la libero…

Son ventanas exóticas, antiguas, con historias inimaginables… que con solo pensarlas me acuerdo de personalidades lejanas, de soledades sin dolor…

Miro por ventanas de India, donde conocí mi YO íntimo, donde encontré respuestas a mis interrogantes pasados, donde me relacioné con geografías y con almas pretéritas, también donde hice y cultivé amistades.

Son ventanas sabias, arcaicas, por donde puedo mirar de otra manera, diferente a la habitual.

Ventana de tranquilidad casi paz, ventana de culturas milenarias… que cuando miras por ellas, te ves a ti mismo/a de adentro hacia afuera.

lunes, 4 de agosto de 2014

Ventana de respeto



Cuando miro por mis ventanas lo hago con amor, y el amor es un ingrediente poderoso, siempre presente en mi vida y manera cotidiana.
Pero un componente que siempre trato de tener para dar y recibir –junto con el cariño, el amor- es el respeto. Sin respeto, el amor es de pacotilla. No me dé nadie amor si no me da antes respeto.
Y cuando hablo de respeto no implica en absoluto, una actitud de sumisión, de temor o recelo.
Eso sí, el respeto impide que se tengan actitudes reprochables, el respeto debe ser mutuo ya que es una de las normas principales para una relación saludable interpersonal, social.
La palabra respeto significa mirar de nuevo y algo o alguien que merece una segunda mirada es algo digno.
Imagen de la red
Por respetar no se entiende estar de acuerdo en todos los terrenos con otra persona, sino que significa no discriminar ni ofender a otro/a por su forma de vida y sus decisiones (siempre que dichas decisiones no causen ningún daño o falten el respeto a mi persona o la de los demás).
La dignidad se basa en el respeto y la estima que una persona tiene de sí misma y es merecedora de ese respeto por otros porque todos merecemos respeto sin importar cómo somos, tolerando las diferencias, con honor y libertad.
Por lo cual, amigo/a, cuando miro por mi ventana, te veo con integridad personal y te respeto. Respeto tus ideas y formas de expresarlas, no interesa si estoy o no de acuerdo. Nos hicieron a todos diferentes y así hemos de aceptarnos. Los dedos de la mano son distintos pero conviven en armonía, cada cual en su función.
Por eso mi ventana se engalana para recibirte, para apreciarte en lo que eres y darte lo mejor de mí…  amor, respeto, tolerancia, alegría, generosidad, en el propósito de relacionarnos mutuamente con belleza y felicidad.
Bienvenidos a mi ventana de agosto… un mes muy singular.