viernes, 15 de enero de 2016

VENTANA CONSCIENTE

A veces hablando con alguien se nos abren ventanas internas... hoy pasó algo así... Hablando pude escucharme y traté de ser consciente de mi misma, de mis pensamientos, sentimientos y palabras pudieran alinearse. No se si lo logré, muy probablemente no... pero esta ventana mental se abrió mientras hablaba...
Tomada en casa Batllo en BCN
Me decía esa persona que yo no me aceptaba como era... pues me estaba juzgando y, no creo que nadie pueda hacerlo sin criticarse a si mismo. Ser consciente es ser responsable, en el sentido de saber responder y trate de hacerlo. Creo que no me entienden cuando hablo de esto. Creen que quiero justificarme, que no es real que se puede ver a uno mismo cuando juzgo a otro.... Por eso trato de no discutir porque cuando uno habla, habla el ego. Por eso doy razón y evito confrontarme. Eso me sacaría de mi consciencia.
La falta de consciencia y presencia trae consecuencias.  Cuando pierdo algo... es porque no soy consciente totalmente de lo que hago... cuando digo algo que luego no me acuerdo... no estoy allí, esta actuando mi piloto automático, donde estaba cuando contesté automáticamente, cuando se perdieron las llaves o cualquier otro objeto. Mi preocupación, mi miedo, mi falta de paz han hecho que no esté presente cien por cien en el momento de poner algo en un lugar que ahora no recuerdo.
Donde estuve?
Tomada en Casa Batllo, BCN
Si no controlo la mente no puedo controlar. mi vida.
Si quiero algo positivo en mi vida: por que reforzar lo negativo....? es crear lo negativo a mi alrededor.
Tengo la magia para reformar mi vida, uso mi forma positiva para crear lo bueno en mi vida.Y no importa ser con mis tonteras y mis timideces, lo importante es ver si hay alguien que me ayude a superar todo eso. Pero no me maquillo y seduzco a todo el mundo con una imagen de la mejor persona o de victima o cualquier otro papel...
Todos somos únicos y maravillosos, irrepetibles, pero también somos complementarios. O sea no tenemos que competir, no necesitamos ser el centro... necesito mi complemento que me enseñe a vivir sin criticar, que me eleve y sea mi maestro, que sea mi alumno en ocasiones y que sinceramente nos complementemos, que nos alegremos juntos, que no sea mezquino-a en el momento de encontrar la forma en que puedo dar de bueno.  Aunque sé que no hay error, ni bien ni mal.
Solo puedo saber si algo me conviene o no. Pero tal vez lo que no es para mi, es conveniente para alguien mas, Sin pelear, sin competir, sin sentirse mejor ni peor... O sea que si me conviene o no, es diferente a decir que es bueno o malo. No es conveniente, sin criticar.
Sabiendo que cuando veo algo bueno o malo de alguien es que me veo a mi misma.... Dentro de mi están todos los demás... que me enseñan, que me ayudan y viceversa. Sin darle lecciones sin que me las de. Solo con la conexión que da el corazón y la unión, una unión consciente de ser a ser.
Bueno, esa es la ventana que se abrió hoy en mi mente y en mi alma.
Que lograré de todo esto no lo sé.

Pero sí entiendo que la unión de lo que pienso, siento, digo y hago es mi forma de darme, si sé que la unión de todos formamos el UNO que debemos lograr...... es tiempo.

Ventana azul

Hoy la amistad llegó a mi pecho.
Por alguna razón llegó una mujer rusa llamada Xenia a casa, con el mismo origen, el mismo color de ojos y casi el mismo nombre de la amiga que dejó el mundo terrenal hace casi un mes. Lo puedo tomar como señal? como mensaje? No lo sé---

Por alguna otra razón mis amigas españolas llegaron a mi chat y me alegraron la tarde, una me regaló una ventana azul, para que reemplazara la Ventana rota y cambiara la visión, la otra me tiró de las orejas y me dijo que no podía creer que escribiera de ventanas rotas, yo que soy todo positivismo.
Ventana sacada de la red por Inmaculada

Y me replantée la cosa… pues sí, soy positiva, pero a veces cuando la vida te da donde te duele… una se rompe un poquito… pero me recompongo porque tengo con qué… amor para regalar, familia, amigos, actividad que me encanta…
Realmente no soy de las que sobreviven, yo vivo cada minuto y cada instante…

Por eso mi ventana se vuelve a azular… con otro azul, el del cielo, el de los ojos de mis nietas, el de la amistad verdadera… el de los proyectos nuevos, el de la voz de niños el del sonido de la vida, el de mi conciencia de ser.

Ya no miro por entre los cristales filosos, o entre las sombras de la vida… ya no espío, no me encojo ni mi infantilizo… me azulo de dentro hacia afuera…

No es que me convertiré en pitufa, no… sino que abriré los brazos al cielo, a la ternura a la vida… al azul de tu espíritu y el mío.

miércoles, 13 de enero de 2016

Ventana rota

La ventana era azul cuando nuestras miradas eran una…
Llegó la metralla de la intolerancia como guerra al amor
Rompiendo cristales, agrisando el futuro.

En las vértebras de mi vida
Se clavan las traiciones y las mentiras
Cada desilusión se atornilla
como una espina venenosa que duele
En cada parada forzosa se ha roto una cuenta
del rosario de mi vida que camina hacia la muerte
En cada paso de mi anhelo
una palabra se quiebra en el hielo
una cadena que me cruza la espalda, el pecho, la cabeza
y me ata a un alma lista a partir…
a volar libre y sin ataduras

Déjala, que tu amor no es mío.
Déjala que es mejor que vuele de una vez
El rosario de mi vida tiene una cruz pesada
se llama desengaño y nació en el desamor.

La ventana era azul cuando nuestras miradas eran una
Se rompieron los cristales cuando entró la indiferencia

el reproche, el miedo, la muerte lenta de la ilusión.
Mónica Ivulich
D.R. 2016Fr
S E B A S T I A N • Ł U C Z Y W O

domingo, 3 de enero de 2016

Ventana sutil

Por la ventana sutil de mi memoria, entras tú, mi amiga esencial. Una ventana de saudades porque solo entra tu recuerdo.
Sin embargo, a través de ella te veo, corres por la inmensa terraza con tu niña de pelo oro, larguísimo… con tus bucles flotando como una golondrina en vuelo nupcial. Pintas con tu muchacha rulos azabaches… asas la carne, riegas las plantas… tus ojos brillan como el sol…
Nos reímos de pasadas anécdotas, del señor de las esteras y de los dientes que se mueven… del sol que compartimos y de las aventuras “on the rock” que recolectamos…
Foto de la red
Paso tus poemas a máquina, los corriges, protestas contra la vida injusta y contra el servicio cada vez menos bueno. Cada noche recorres la ciudad en busca de lo que jamás encontrarás…
Te quejas de la falta de dinero y derrochas lo que tengas… vives en una barca que oscila en la marea de tu pasión. No hiciste caso cuando dijeron que te opacaras y brillaste hasta vencer a los rayos de la primavera e intimidar a los del estío.
Compartimos una amiga de cartón, el torso de maniquí que alzamos en la calle y transportamos hasta tu balcón, allí lo vestiste y le cambiabas pañuelos, sombreros, cada día…
“-También le hicieron quimio, dijiste, está pelada” 
Compartimos lecturas... Foucault, Lacan, otros... charlamos con el "conde" y nos divertimos con locas ocurrencias...
Me enseñaste muchas cosas, como que “la vida es gasto”, la literatura “es borrar más que escribir” y así eran tus poemas… austeros, ascéticos, incorruptibles…
Tanto, que tu libro no solo no se repitió, no publicaste nada de lo que escribiste luego. “Crónica de una niña quieta” en prosa, nunca tuvo lectores, tal vez no la acabaste para que no pudiera moverse y tener vida propia, peligrosa…
La seducción era una materia más que aprobada por ti, ya un sobresaliente te quedaba chico, te ponían un “sublime”. Fuiste la diva de Baires en los 80´ y tal vez más, pero ya no lo pude ver, salí de la ciudad aunque no de tu vida.
Por teléfono nos contábamos todo, mas vos que yo, que escuchaba… un día me dijiste: -“y vos que tal? –silencio- jajaja te sorprendí, no sabes que contestar… ya ves, crezco y me ocupo de ti… jajaja” y aprendiste a escuchar, a hacer las ensaladas de mil colores que te gustaba verme preparar, y a comer arroz integral, aceite de primera prensada, quínoa…  fuiste a hacer yoga…
Nos abrimos mundos inmensos en diferentes campos… crecimos juntas. Y hoy no me acompañas, no compartes, no me cuentas… seguro andas de nube en nube, ahora encontrando lo que tanto ansiabas, esa libertad tan temida…
Te veo por mi ventana sutil, porque estas etérea y tan encantadora como siempre… y me sigues acompañando con tu amistad y tu mano rozándome la cara cuando no sonrío.

Oh! Creo que en mi ventana ha comenzado a llover… voy a cerrarla por ahora.

sábado, 26 de diciembre de 2015

Ventanas de Navidad

foto propia
Se terminaron las ventanitas de Navidad… cada vez que se abría una… una exclamación era inminente, aparecía una figurita de chocolate diferente, cada día, cada ventana… y generaba una ilusión sobre la siguiente.
Ahora se acabaron de abrir todas, en el dibujo hay otras ventanas y esas conservan el misterio… tal vez los Reyes traigan más soluciones a estos acertijos mentales o, al menos, más dulces y chocolates. Por ahora me han regalado las ventanitas para mi colección. Ese gesto es tierno y gentil, me endulza el día aunque no haya comido los chocolates.
foto propia


Por otra parte, la luna llena alumbró mi ventana en la noche de Navidad… bonita luna en ventana que me llena de luz plateada y me alegra, porque sé que, en otros países y en otro continente, mi familia y mis amigos están viendo la misma luna coronando los encuentros con seres queridos, iluminando caminos aun no explorados y los transitados de siempre.

Tal vez la coqueta Madre Tierra la crea un espejo y se mire en toda su belleza… o la vea como una hija que llega, brillante y sonriente, a compartir con ella esta Navidad.

Foto tomada en España

jueves, 24 de diciembre de 2015

Ventanas en la Era de la Comunicación

Mi madre se quedó con las ganas de disfrutar todos los adelantos del siglo 21, sólo pudo sacar beneficios del teléfono pues yo solía llamarla sin problemas desde la otra punta del continente. En cambio, la Era de las Comunicaciones me abrió a mí varias ventanas nuevas.
Puedo ver películas y canales de TV por mi móvil, portátil o tableta, puedo conectarme al segundo a cualquier país, por escrito o por palabra hablada.
Y lo más reciente es que puedo comunicarme con mis nietas-os por medio de las tabletas o móviles y verlos a todos… eso es genial.
Me llaman de cualquier lado en cualquier momento y me cuentan las últimas travesuras, las novedades, los adelantos en la escuela. Por ejemplo mi hija acaba de contarme que su hijo mayor dio el examen para ir a la Facultad/ Universidad /College y que sacó un puntaje de superdotado.  Juntas nos reímos de felicidad. Agradecimos a su esposo quien impulsó a Esteban a visitar Universidades y lo estimuló para que diera el examen tan temido.
Puedo enterarme de como evoluciona la carrera de mi nieto mayor, el que acaba de ser admitido como private Ivulich.
Estas ventanitas no sólo son divertidas son casi necesarias para tener una continuidad en la relación familiar.
Mi hijo se ha reunido con su hija para Navidad y me envía sus fotos, los dos tan felices! Y su hijo todo un soldado cocinando con la madre en la otra punta del mapa… todos en armonía, amor y amistad. Todos conectados por el sentimiento y esa ventanita portátil.
Yo tengo una ilusión, que –tal vez- no llegue a disfrutar, como mi madre no lo hizo con esta Era, y es que en un futuro, nos conectemos mentalmente o por la ventanita de la mente, y -con la sola intención- marquemos el número o nombre con quien queremos comunicarnos. Es posible, cada vez nos acercamos a eso… el mundo está evolucionado y nosotros nos sacudimos con sus cambios, confío que para mejor.


Por ahora –y gracias a ser una abuela que cambió las agujas de tejer calcetas por una computadora- me divierto con esta ventana que me trae las locuras y novedades de mis descendientes y amigos. 

viernes, 4 de diciembre de 2015

Ventana de misterios

El 5 de enero poníamos agua y pasto que recogíamos del jardín para los camellos, galletas y jugo para los Reyes Magos… y los zapatos para que nos pusieran regalos.

Luego el conflicto entre niños y mayores. No había forma de que nos pidieran, nos conminaran, nos amenazaran con dejarnos sin regalos… cada cinco de enero no podíamos dormir temprano…
Foto de Virginia Quiroga a sus nietos
En parte era por los regalos… pero, por otro lado era ‘esa’ intriga, esa ansiosa curiosidad… no podíamos entender que tres hombres, siempre los mismos y de la misma edad cada año, llegaran cruzando el cielo montados en camellos.

Cada año mi madre nos señalaba la estrella que los guiaba y nos amedrentaba: ‘esa estrella mira a cada niño o niña y sabe si se han portado mal, si se van a dormir a hora o no… los Reyes Magos entran solamente en casa de los chicos obedientes…’
No había forma… seguíamos pegados a la ventana de la curiosidad, hasta caer rendidos… antes de cerrar los ojos hacía que mi hermano me prometiera: ‘si escuchas un ruidito me despiertas, los quiero ver…’
Imaginariamente me encontraba con los Reyes en mis sueños, imaginariamente me daban un regalo con una sonrisa entre enigmática y amorosa.

Como nunca escribía cartas a Santa Claus ni a los Reyes Magos, los regalos siempre eran sorpresas, a menos que mi madre se empeñara y –prácticamente- me las dictara.

Esa ventana siempre será mi preferida, porque estaba llena de ilusiones y misterios que llegaban de un desierto oriental o celestial. No era, por mi parte, solo cuestión de recibir regalos, tenía un secreto que únicamente mi ventana sabía, yo sentía un amor oculto, platónico e imposible por mi Rey Baltasar.